Cuando no había crisis, ni falta de trabajo (años han pasado...) la gente invertía sus vidas en trabajar para ganar dinero y poder tener una vivienda digna, comida, una familia y una vida muy corriente. Lo que a ojos de todos se define como una vida normal. Sin más. Ahora, esa vida normal, pasa a ser difícil, y en pocos años, probablemente excepcional. Y aquí llega la peor de las partes, cuando luchas y luchas, cuando no paras de trabajar, o cuando no tienes trabajo y no paras de buscar, pero no hay resultados... te frustras. Mucho.
Ni siquiera la gente se para a pensar si esa vida, por la que se frustra al no poder conseguirla, es realmente la que desea o a la que está acostumbrado. Somos individuos que están acostumbrados a pensar en global, es decir, entramos al nacer, en un sistema social, que ya está hecho, que se modifica desde dentro pero por los del poder, no por la sociedad. La sociedad solo cambia cosas cuando están desesperados y hacen revoluciones, que está bien, pero no debería ser solo en esos momentos en los que las personas consigamos cosas. La cuestión es, ¿se frustraría uno por no poder tener coche, o un piso en el centro de Barcelona o de Madrid, si no se hubiera generalizado la idea de que eso es una buena vida? Meditemos.
Yo en mi caso particular, veo este momento de cambio social, de la disminución del bienestar (que en España jamás ha estado para tirar cohetes) para dar un cambio a mi vida, radical, y a positivo según mis convicciones. Y no estoy sola, hay muchísimas personas que al largo de estos últimos 8, 5, 3 años, están dando un giro a sus vidas, para poder vivir, no sobrevivir, como hasta ahora.
Y es una diferencia esencial, vivir como creemos que debemos hacerlo, o como realmente queremos.
Una vida auto-suficiente, una vida de cambio, una vida natural.
Donde aprender y mantener valores, que la sociedad pierde a velocidades estrepitosas, cosas que las próximas generaciones puedan aprender y mantener como moral positiva para sus vidas, y para la sociedad en general.
No olvidemos, que nuestra evolución no significa obligatoriamente que vayamos a mejor, evolución no es ir a mejor, es simplemente sufrir cambios a lo largo del tiempo, y nosotros vamos evolucionando, pero francamente creo que nuestro avance es hacia la decadencia.
Y se muestra poco a poco, analizando nuestro sistema social, que es un sistema financiero, entre políticos y bancos, entre fraudes y economía...Esta crisis nos frustra, pero no creo que debiera.
Esto debe hacer que la gente sufra un cambio de mentalidad, que se revele contra los que les perjudican, y hagan un cambio de vida. Cambiar el sistema es posible, y evitar la frustración también. Un cerebro humano, es capaz de muchísimas cosas, probablemente de miles más de las que somos conscientes o que quizá algún día sepamos. Imaginad pues,lo que podría hacer toda la gente que no está "arriba" en nuestra pirámide de poderes (políticos y financieros). Cambiar sus vidas, el sistema laboral y económico, reventar y cambiar las leyes y restricciones, decidir que quiere en su vida, en su sociedad, decidir la justicia, sin tabús, decidir a secas. Sinceramente, creo que esta crisis, podría tener una repercusión impresionante en nuestras vidas, que la gente se agarre a sus viviendas, y no permitamos a nadie a arrebatarnos los mínimos de vida y dignidad, en pleno siglo XXI, empieza a ser hora, después de cientos de años de "civilización", de acogernos a nuestros derechos y no renunciar a ellos bajo ningún concepto.
Esta crisis, puede ser la oportunidad.
Depende de nosotros.
11-Junio-2012
1:27am